El Tepache

lunes, 10 de septiembre de 2012

Morena y el rumbo de las izquierdas: ¿separación, ruptura o frente amplio?



La separación formal de AMLO con el  PRD y la posible conversión de Morena en partido político, que se decidirá en noviembre del 2012, definen un escenario interno donde los términos amistosos dejarían paso a una ruptura final entre la izquierda social-liberal y el sector nacionalista.


AMLO y su “separación amistosa” del PRD (Foto: lanuevarepublica.org)
Entre la separación amistosa y la futura colisión de trenes, Andrés Manuel López Obrador definió el domingo 9 de septiembre una hoja de ruta que pasa por la conversión de la plataforma electoral de Morena en un movimiento político de largo alcance para “impulsar la cuarta transformación social de la historia de México”. El primer paso será la conversión de Morena en asociación civil el 2 de octubre del 2o12 en el escenario del Auditoria Nacional, primer eslabón que correrá paralela a varios Congresos Distritales donde se prevé participaran 124 mil 500 ciudadanos que después en congresos estatales “decidirán con su voto si MORENA se mantiene como asociación civil o se convierte en partido político”. El punto toral que definirá la diferencia entre separación amistosa y guerra civil:
En este periodo de poco más de dos meses, los hombres y mujeres que coordinarán el proceso de constitución de Morena -María Luisa Albores, Luisa María Alcalde, René Drucker, Genaro Góngora Pimentel, Javier Jiménez Espíritu, María Antonieta Laso López, Elena Poniatowska, Jesús Ramírez Cuevas, Rogelio Ramírez de la O, Octavio Romero Oropeza, Claudia  Sheinbaum Pardo, Raquel Sosa Elizaga, Salvador Torres, Fernando Turner, Silvia Valle Tepatl, Héctor Vasconcelos, Cesar Yánez Centeno Cabrera- deberán encauzar la inconformidad que el domingo se expresó en la plancha del Zócalo al grito de “revolución” pero todo indica que con el rechazo toral a las prácticas del perredismo, visible e irreversible desde 2006, el proceso hacía la constitución de un partido político empezó el 9 de septiembre.
Y este proceso constituyente, cuyos documentos principales hemos reproducido en Pulso Ciudadano, inicia también una ruta de colisión que en sus tiempos y procedimientos parece definir aquello que los poderes fácticos, desde la cultura a la gran empresa, venían exigiendo desde hace más de un sexenio. Lo dijo el ex secretario de Trabajo, Javier Lozano, sin medias tintas:
Espero que, ya sin AMLO, los partidos de izquierda estén en aptitud y con la actitud de llegar a acuerdos en el Congreso. Estamos puestos.
“Estamos a mano y en paz” dijo AMLO al separarse amistosamente del PRD pero en política funcionan mejor las reglas de la guerra perpetua. Al calor de las reformas estructurales  que se votarán a partir de octubre  y las futuras elecciones locales y legislativas, la vía del enfrentamiento queda entreabierta. Y aunque es pronto para hablar de rupturas dolorosas,  la vía social-liberal que Marcelo Ebrard ensayó en otoño del 2011 y que tanto Miguel Ángel Mancera como las corrientes paleras del PRD siguen al pie de la letra augura dos vías de pensamiento y acción que terminarán chocando si Morena busca su registro como partido y consigue entrar de lleno al proceso electoral.

Algo que todo el mundo sabe y que los politólogoya dan por seguro:
Ante el anuncio de Andrés Manuel López Obrador de separarse del Movimiento Progresista y formar un nuevo partido, desde Morena, el investigador de Cátedra del Departamento de Ciencias Sociales y Humanidades del Tecnológico de Monterrey, Luis Cervera Mondragón, previó que con la separación del capital político del excandidato, Marcelo Ebrard se podrá consolidar como un personaje mucho más activo en la izquierda mexicana, ya que podrá hacer alianzas con las demás fuerzas políticas, mientras que el grupo de Obrador se quedará aislado.
“El hecho de que se separe la fracción que se va a ir con López Obrador y la fracción que se queda con Ebrard, éste siendo un actor político joven que tiene bastante de donde crecer, no le vería nada de raro que Marcelo se consolide como una izquierda mucho más participativa, y vamos a ver si el ejemplo socialista funciona en México. Además, muchos personajes del círculo cercano del presidente electo, Enrique Peña Nieto, son conocidos y amigos del Jefe de Gobierno”.
En el caso del jefe de Gobierno electo, Miguel Ángel Mancera, manifestó que también sale ganando si pretende la candidatura presidencial del 2018, “al estar en ese margen y marcando una distancia (de López Obrador y las tribus perredistas) como Jefe de Gobierno, y enfocarse más hacia todos los capitalinos, en lugar de tomar partido por el Movimiento que lo llevó al triunfo”.
Aseveró que Mancera puede seguir creciendo, y si su gestión es buena, le abrirá la posibilidad de plantear alianzas en el PRD o desde otro partido para buscar la Presidencia .

Será justo entonces que la amistosa separación se convierta en fronda, guerra de guerrillas y combate cuerpo a cuerpo entre las complejas, diversas y contradictorias formaciones de un espacio de izquierdas donde el pensamiento socialdemócrata, al estilo de Tony Blair o Felipe González, y en la vía neoliberal que iniciara Salinas de Gortari, tiene raíces y adepto mientras que la vía nacionalista, y defensora de lo público, que se insinúa en el proyecto de Morena terminarán siendo incompatibles.
En la guerra y en el amor todo vale, dice el refrán. Y en las izquierdas mexicanas la grilla y el canibalismo son norma desde 1988.  La izquierda que quieren los poderes fácticos y la izquierda que quieren movimientos sociales y ciudadanos enojados no parece que pueda seguir junta mucho tiempo más.
El 9 de septiembre, ¿inició la ruptura tras la declarativa de “separación”?

Fuente 
http://pulsociudadano.com/2012/09/morena-y-el-rumbo-de-las-izquierdas-separacion-ruptura-o-frente-amplio/

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