
Hoy se escribe el inicio de una nueva historia. De nosotros depende si el final es feliz o amargo. Con la decisión del TRIFE de desechar la impugnación del Movimiento Progresista a pesar de las cuantiosas muestras de una elección por demás injusta, aunado a la entrega de constancia de "Presidente Electo", nos queda muy claro que no contamos con instituciones en las que podamos confiar. Siendo esto así, es momento de volcarnos a las calles a reclamar nuestros derechos y, si dichas instituciones se niegan a hacer su trabajo, nos corresponde desconocerlas y crear nuevos cauces para resolver los conflictos. Hoy es el momento de declarar oficialmente la Nueva Revolución, hoy, el día en que el pueblo mexicano por dignidad debe desconocer al ciudadano Enrique Peña Nieto, si es que se le puede llamar así, como el presidente de México. Ciertamente este hecho es un golpe durísimo para la moral de todos, pero como dice el dicho, lo que no mata te fortalece. El PRI, Televisa y los demás poderes fácticos no pudieron borrarnos del mapa, así que está en nosotros sacar la fuerza de nuestro espíritu y demostrarles que nosotros somos quienes mandamos.